Los corrales de red se han amarrado individualmente o dentro de un grupo , al que frecuentemente se hace referencia como flotilla. Se requieren amarres para mantener las jaulas en una posición fija y reducir la transferencia de fuerzas excesivas generadas por el viento, las corrientes y las olas a las jaulas. El sistema de amarre de una piscifactoría consta principalmente de cadenas, cuerdas, flotadores y anclas, y además, varios componentes más pequeños como grilletes, placas de conexión, anillos, etc. El amarre de las redes de amarre individualmente se logra utilizando 3-4 líneas de amarre que conectan el collar de superficie con el fondo marino. Sin embargo, la estrategia de amarre más común es utilizar un sistema de rejilla sumergida, con líneas de anclaje dispuestas en forma de catenaria para asegurar un grupo de jaulas de red en el arrendamiento del sitio.